Cuenta con una lanza y dos flechas unidas por la cinta de la fraternidad representando el pasado aborigen. Los surcos simbolizan el trabajo. El engranaje son las industrias de la localidad. La cruz es el cristianismo y el amor a Dios. La leyenda de ciudad dulce y cordial va por uno de sus cultivos y por la hospitalidad reinante, el paño verdiblanco en diagonales son las corrientes migratorias. Verde, esperanza, blanco, paz y valores, cielo celeste espíritu de trabajo y la caña de azúcar y el algodón como las producciones.




